Lluvia, viento, frío. Paraguas y chubasquero. Toldos arriba y abajo. Ropa mojada. Pinzas y calcetines en la tienda de campaña. WELCOME TO ASTURIAS! WELCOME TO NAVIA!

IMG_20170819_164234Otro año más partimos hacia Navia, la siguiente travesía que más ilusión me hace nadar. Salimos hacia allí preparados para lo que venía, lluvia. Cargamos tienda de campaña, cuerdas, muchas cuerdas, y toldos y plásticos para dormir lo más secos que se pudiera. Tras 3 horas y media de viaje y grandes temazos llegamos a la zona de acampada. Tuvimos suerte, empezó a llover nada más terminar de montar todo. Me dio pena ver al resto que llegaban más tarde que nosotros calándose bajo la lluvia. Y desde ese momento no paró hasta las 5-6 de la mañana. No solo eso, también un viento horrible que parecía que nos iba a llevar tienda y toldos por delante. No pude dormir nada, pero en fin, al menos no me mojé. Al menos, yo no me mojé. Pero sí una parte de la ropa que traía. ME-EN-CAN-TA.

Por la mañana dimos la vuelta reglamentaria al pueblo, y también a comprar unos buenos paraguas. El peque-paraguas que traíamos no iba a ser de ayuda para poder ver la Copa al mediodía. Comimos pronto y llegamos justo para ver la salida masculina de los 7500m. Me chocó verlos con neopreno. Eso me asustó un poco… Esperaba el agua más caliente que en 2016… Y allí estuvimos, bajo el paraguas y comiendo pipas. Hasta el final. Vimos toda la carrera y la espectacular llegada masculina. Foto finish para los primeros dos puestos y también para el tercero y cuarto. El húngaro Rasovzsky se llevó la victoria, detrás el alemán Meissner y en tercer puesto el holandes Smits. Se esperaba más del holandés. Comentaban que llevaba toda la carrera por detrás y era raro. Pudo apretar al final pero en su instagram pude leer que estuvo vomitando por la noche y antes de la competición. Los grandes también enferman… ¿no? Un rato después llegaban las primeras chicas, dos alemanas que llegaban jutas pero una detrás de la otra. Leoni Beck y Svenja Zhisler lograban los dos primeros puestos. Seguido llegaba Judith Navarro peleando el tercer puesto con la italiana Ginevra Taddeucci. También hubo que tirar de foto finish, pero el ojo humano, los que estábamos en la llegada, vimos como tocaba Judith antes.

Tras la prueba entramos en calor con un café en un bar. Fue curioso enterarse de que en esta edición habían preparado un concurso: se trataba de encontrar fotos de nadadores en los diferentes comercios del pueblo. No todos tenían foto, y ganaba el que más nadadores internacionales encontrase antes del domingo por la tarde. ¿Estaría mi foto en algún bar? 😉

IMG-20170806-WA0009Esa noche pude dormir. Bueno, no solo dormir, DESCANSAR, que es aún más importante. Procuré que el sobre donde tenía mis dorsales, el chip y demás no se me mojase. ¡SOLO ME FALTABA ESO! Con los dorsales bien colocados nos dirigimos a la zona de salida de autobuses. Yo estaba en uno de los dos primeros que salieron. Sí, estuve un buen rato en la salida, esperando a nadar, pero odio las prisas y además, el Dj que llevaron muy guay, ¡traed a ese siempre por favor! ¡Queremos sus remix! Aquello se iba llenando, los nervios de la salida eran más intensos. Colocada a la izquierda del todo miré qué tenía alrededor. OK… la húngara a mi izquierda y una suiza con una espalda imponente a la derecha. Para mis adentros pensé “Por favor, que salte ella antes que sino me ahoga”. Pues… ¡casi! La salida nos sorprendió a todas y reaccionamos tarde y mal. No sé ni hacia dónde salté, pero la suiza estaba encima, y yo me di en el pie contra el suelo en el salto. ¡Oye, qué fría estaba el agua en la salida! Pero solo fue un momento, entré en calor rápidamente y me centré en no despegarme demasiado del grupo de cabeza. Se intentó durante un rato, pero me quedé sola a los 1000m más o menos. Solo sabía que delante iban todas las buenas internacionales que no iba ni a oler, y la naviega, que la reconocí en cuanto me pasó.

Los primeros 2500m pasaron volando, la corriente se notaba, pero empezó a soplar un viento horrible a la contra que empezó a levantar olas. Al principio eran olitas de viento, luego ya empezaron a ser olas molestas. Con lo cómoda que iba nadando hasta entonces… No será por poca experiencia con olas, pero dificultaban mucho la visión. Tiré más de instinto y memoria que de visión. Pronto estaba en los últimos 1500m de la prueba. En ese momento otras dos chicas me pasaron. MIERDA. Pensé en seguirlas, pero iban demasiado abiertas, y yo quería llegar orillada. ¡Me sorprendió la cantidad de gente que estaba sentada en el pontón! Eso siempre levanta el ánimo para llegar. Me encontraba bien y acabé fuerte. Ya en las corcheras que marcan la llegada intenté alcanzar a una de las que me había adelantado antes, pero un nadador con snorkel que también estaba llegando me lo impidió. No lo vi bien y casi me lo llevo por delante. Por rodearle sin molestar no pude alcanzarla. En la llegada volví a ver a Ione Vilar, que en la salida no tuvimos tiempo de decir nada más que suerte. Fue segunda senior en la travesía de Zarautz, y ahí estaba en Navia también. No la conocía hasta Zarautz y de verdad, qué gente más maja y agradable te regala la natación. No sé si la volveré a ver pronto, pero ojalá le vaya muy bien en la Copa España de Aguas Abiertas. Ah sí, y entre hablar y tal me di cuenta de que el golpe contra el suelo me había hecho un rasponazo que escocía un poco. Heridas de guerra dicen.

Ya me pusieron una gasa, me tomé mi chocolate caliente y fui a ver a mi aita. Yo sabía que había llegado bien y fuerte, pero a él desde fuera le sorprendió cómo nadé y el puesto en el que entré. Mientras comíamos el bollo preñado (gracias naviegos por este regalo post competición) miré la clasificación, ya por quitarnos la duda. 1, 2, 3… 12! ¡DOCEAVA EN NAVIA! Increíble la verdad. No me esperaba ese resultado a estas alturas de verano. Bueno, y creo que tampoco me lo esperaría estando más entrenada.

Esperábamos después del genial día, salir a la mañana siguiente tranquilos y descansados hacia Bilbao. Pero como todos los años, alguien tiene que quedarse tirado en las arenas de la zona de acampada, y en efecto, este año el premio ha sido para nosotros. Menos mal que cuando la grúa nos ha sacó no se fue seguido, porque otro coche se quedó también trabado pocos minutos después.

Sí, es toda una aventura ir a Navia si vas de acampada, pero yo no lo cambio por el hotel, y seguiré yendo llueve o nieve. Espero que en los próximos años me acompañe algún compañero de equipo y pueda enseñarle como primerizo el paseo de los nadadores, la ofrenda a la Virgen de La Barca y el sonido de las gaitas que te eriza la piel y la comida de hermandad. Ojalá se sigan batiendo récords de participación, que más gente pueda contaros lo que yo. Y si todo esto sale bien, es porque es un pueblo impresionante; es amable, atento, cercano, profesional, entregado, apasionado. Lo dan todo para que la competición salga a delante y todo esté en orden. Gracias a todos los naviegos y al pueblo de Navia por dejarnos formar parte de esto.

Siempre el agua, siempre los amigos

¡Hasta el año que viene!

Itxaso Alonso Fernandez

Os dejo el link del vídeo de la página oficial, ¡por si queréis cotillear! ¡¡¡Es del primer año que fui yo y me hace especial ilusión!!

http://rianavia.com/media/video/

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